¿Qué necesito para practicar sandboarding de forma segura? Posiblemente te hayas planteado esta cuestión a la hora de embarcarte en un deporte como éste. En nuestro blog de Deportes te contamos qué material es el más apropiado.
¿Qué es el sandboarding?
El sandboarding es un deporte similar al
snowboarding, solo que en lugar de descender por la nieve se baja por
dunas o cerros de arena. Esta práctica se incluye dentro de la categoría
de deportes extremos.
Existen diversas hipótesis de cómo se originó este deporte y su
evolución. Hay quienes aseguran que apareció en Brasil y quienes creen
que ocurrió en Estados Unidos. En cualquier caso, esta disciplina ha
derivado en el desarrollo de una fuerte industria a nivel mundial.
Se relaciona mucho con el snowboarding no únicamente por el parecido
aparente sino porque, efectivamente, ambos guardan las mismas líneas de
acción.
¿Qué tener en cuenta para practicar sandboarding?
Lo principal que debemos valorar es la tabla. Si
acostumbramos a hacer snowboard no podemos llevarnos la tabla que usemos
para ello. Y es que la tabla propia del sandboarding requiere una base
de formica. Aunque no por ello hay que olvidarse de la cera o parafina
en cada bajada para conseguir un perfecto deslizamiento. Habitualmente,
las tablas están hechas de madera y fibra de vidrio, prensadas con
resina epoxi y con terminaciones de fenol melamínico.
Por otro lado, para el sandboard también debemos utilizar botas
que se fijen correctamente a la tabla. Tienen que ser rígidas,
especialmente en la zona de los tobillos, de forma que evitemos
lesiones.
Además, es recomendable usar ropa ligera, de colores
claros y cómoda ya que en esas zonas de dunas hace mucho calor.
También sería acertado llevar encima una botella de agua o algún tipo de
bebida rehidratante para protegernos de sufrir una deshidratación.
Antes de dejarnos llevar por la adrenalina es aconsejable realizar un análisis del terreno
de manera que comprobemos que la arena está correctamente, es decir,
que cumpla con las características adecuadas, como que no esté húmeda o
mojada y que se mantenga firme.
Otra cuestión que hay que conocer es que nunca hay que soltar
o perder la tabla mientras subimos la duna, porque si se cayera iría
tan rápido que no podríamos detenerla. El problema derivado de esto no
es tanto tener que descender de nuevo en busca de la tabla (con lo que
ya cuesta subir de por sí), si no que podamos dañar a otra persona.
Es importante no dedicarnos a practicar en horas de mucho calor. Lo ideal es hacerlo durante las primeras horas después del amanecer y las últimas de la tarde.
Es importante no dedicarnos a practicar en horas de mucho calor. Lo ideal es hacerlo durante las primeras horas después del amanecer y las últimas de la tarde.
Una vez ya sabes qué necesitas para practicar sandboarding, hazte con el material apropiado para reforzar la seguridad de tu propio bienestar físico.
Comentarios
Publicar un comentario